Nuevos amaneceres
Comenzaron a orquestar los sonidos
cotidianos, las llaves de las duchas se abrían una tras otra, los despertadores
y el bostezo de algunos era toda una orquesta. No pudo dormir y se mantuvo
atenta a la puerta de sus dueños, pasaron las horas y se puso el sol sobre la
ciudad, llegó el momento y sus dueños salieron rápidamente pero murmuraron
entre si, pero no le dieron la debida importancia, la dejaron ahí.
Mi madre se levantó y procedió a
alistarme para ir a estudiar, todo fue como de costumbre, algo de pereza e
inconformidad, la noche anterior me desvele viendo la guardia del león y
pensando en aquella perra que estaba sola y a la deriva en este mundo y más
cuando el frió se había adentrado a mi cuarto, tengo un calentador y aun así
sentía frío esa noche, no pude imaginarme el frío que sintió aquel animal indefenso. Al cabo de unos minutos ya me sentía lista para una nueva jornada de estudio,al
salir la vi, estaba sentada y sus ojos se fijaron en mí y los míos en ella, fue
la primera vez que sentí tanta emoción y felicidad al ver a alguien, sus
aullidos me expresaron lo mismo, se acercó y mi madre la vio, pensó en lo que
había pasado ella, la habíamos visto varias noches, pero no conocíamos nada
acerca de su procedencia, nos marchamos y entre al colegio como de costumbre,
mis ojos se mantenían fijos en el tablero pero mi mente divago en aquella
mirada al salir de casa, esa perra que estaba sucia, delgada, con su pelo
enredado, pase la jornada pensativa
Al llegar a casa por la tarde mi madre
me contó acerca de una sorpresa, me dijo ya vengo y mi mente en ese momento
comenzó a imaginar cuál sería la sorpresa pasaron los minutos y al regresar, note que venia con alguien más, era ella, estaba con un nuevo aspecto demasiado
cambiada, alegre, feliz, movía la cola de lado a lado por toda la casa, por fin
había encontrado un hogar, un lugar donde no le harían brutalidades como le
hicieron aquellos bastardos. Era una nueva oportunidad para ella y para mi,
meses atrás había perdido una hermosa compañera la mire con ternura y le abrí
mis brazos y con una sonrisa le brinde mi amor y le dije princesa.
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