Noches sombrías
Entró y recorrió las casas situándose en las
últimas, olfateo y sintió el olor de la mujer de su dueño, su corazón
transpiraba amor y nobleza por fin, por fin se iba a encontrar con ellos y
junto a ellos iban a buscar a sus cachorros, quitándoselos de aquellos atroces
humanos , pero al verlos entrar a su hogar noto que no se alegraron de verla
ahí, por el contrario, su marido reflejo arrogancia, paso esa noche sola encogida
entre su cuerpo, tratando de darse calor así misma.
La noche normalmente es fría, pero esa en
especial, era algo helada, las nubes tapaban las estrellas y el sonido de los
aviones era perturbador, pero aún más perturbador era el sonido del estomago de
ella.
Llevaba días sin saborear algún alimento, pasó la noche abriendo y cerrando los ojos constantemente, hay noches largas
como aquellas donde nuestros corazones heridos nos producen pensamientos de
dolor y frustración, al cerrar los ojos. No, hacemos más que recordar aquellos
momentos con nuestras parejas, al abrirlos notamos que todos esos momentos
quedaron a la deriva, quizás ya nunca más vuelvan a suceder, son noches largas
que nos desvelan y que nos dejan como huella ojeras y ojos hinchados, no solo
son recuerdos que nos hieren el corazón, son recuerdos que nos entristecen y
son inevitables las lágrimas en este transitorio paso de aceptar un amor que ya
no va a volver.
En el caso de ella no se trataba de un
amor de pareja de esos que atormentan a las mujeres y hombres por igual, ella
estaba con el alma destrozada, la huella que dejo la humanidad en ella era
desastrosa, pero aun así tenía fe de que sus dueños salieran por ella a
brindarle algo de calor, pasó la noche y ella pudo conciliar el
sueño, pero no por mucho...
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