Y sí...
Con algunas mujeres
me he acostado en el transcurso de mi vida, pero jamás había hecho el amor.
Hasta que llego usted
y con su sonrisa me sedujo...
¿Quién dijo que para
hacer el amor se necesita estar piel con piel?
Me lo hizo usted, sin
necesidad de tocarme.
Mi cuerpo desnudo con
su mirada, dejándolo a la intemperie
Penetrándolo
lentamente, embriagándome de deseo, con suspiros profundos disfrazaba mis
gemidos
Sintiendo caricias
sin necesidad de tocarme
Como vine al mundo me
vi en el reflejo de sus ojos
Inocente, dichoso,
alegre, feliz y emocionado.
Por un instante volví
a nacer y vi el mundo como era en un
principio
Libre de placeres,
poder, avaricia, egoísmo, odio, dolor, venganza, y muerte.
Todo vestigio de
maldad había desaparecido
Contemplaba el brillo
de sus ojos en la mirada de un niño
recién nacido
Sutilmente usted se
fue adentrando en mi alma
Impregnándola con
deseo, pasión, excitación
Con cada instante transcurrido me sentía diferente
Pero todo finalizo en fracciones de segundos
Efímeramente su
mirada entre la muchedumbre se desvaneció...
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